Glenfiddich 12: Clase maestra de malta

Brian Kinsman imparte una clase maestra de la malta con la que se elabora el whisky Glenfiddich 12.

Glenfiddich 12 para mí es la mejor expresión de Glenfiddich y representa a la perfección lo que hacemos aquí en la destilería. Para algunas personas lo más sorprendete es que el whisky comienza su vida en la destilería siendo tan claro como el agua de primavera del manantial Robbie Dhu y pasa 12 años en barricas mezcladas de roble español y roble americano logrando un excelente y delicado balance del carácter de ambas maderas.

Lo primero que se espera al apreciar el olor del whisky son notas frescas frutales, pero si vas más allá y te concentras un poco más también puedes esperar encontrar notas a roble y pera, lo cual a mi parecer es la clave absoluta de Glenfiddich. Una vez que lo pruebas, lo primero que se puede percibir es su dulzura; el roble americano le imprime un marcado sabor a vainilla y a su vez puedes encontrar sabores especiados y amaderados, mientras que el sabor a fruta se mantiene constante en todo momento.

El final del Glenfiddich 12 es largo y su gusto, dulce, afrutado y seco envuelve el vaso suavemente. Estoy muy orgulloso del whisky, del hecho que lo pueden encontrar en todo el mundo; y sobre todo, de su increíble sabor.

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