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¿Te has preguntado sobre el origen de las bebidas alcohólicas? ¿Quién las descubrió y cómo? Es probable que alguna vez hayas escuchado hablar sobre la alquimia, esta ciencia que entremezcla el método científico con creencias mágicas y se centraba en el poder de la transformación. En esta nota de MIX MIX te contaremos como es que se une la alquimia y la filosofía con la historia del alcohol.

 

Aqua Vitae: La Historia del Alcohol

La historia del alcohol como bebida se remonta a miles de años atrás. El hallazgo más antiguo que se tiene data del año 7000 a.c. Desde entonces, los seres humanos hemos creado bebidas fermentadas y destiladas con un sinfín de recetas y combinaciones. Bebidas de todos los tipos de granos, hierbas, frutas, semillas, raíces, flores y botánicos que podamos imaginar.

En culturas antiguas como Egipto, Grecia, Roma y China, se elaboraban con técnica y habilidad bebidas fermentadas, siendo las más importantes la cerveza y el vino. Para el año 2000 a.c. ya se utilizaban utensilios para hervir, fermentar, filtrar y almacenar; además de vasos y copas para servir y beber.

Los primeros alcoholes producidos por medio de la destilación, datan del año 800 a.c. y eran utilizados únicamente para fines terapéuticos.

En China, Egipto, Grecia y Roma era conocida y utilizada la técnica; sin embargo, fueron los árabes quienes crearon la destilación moderna, mejorando la efectividad del proceso y la calidad de los resultados obtenidos.

Origen de la palabra alcohol

En un principio, los científicos no consideraban a los gases materia de la misma manera que a los sólidos y comenzaron a llamarlos espíritus. Les parecían interesantes las sustancias que desprendían gases incluso a temperatura ambiente, la más notable de ellas, el vino; fue entonces que se comenzó a hablar de los espíritus o el alcohol del vino.

El término alcohol proviene de la palabra kuhl que los alquimistas árabes utilizaban para referirse a un polvo cosmético finamente dividido, producto de la destilación de minerales. Con el tiempo, se comenzó a utilizar el término al-kuhl para referirse a estos líquidos destilados que poseen un punto de ebullición menor al del agua y se convierten en gas a mayor velocidad “pulverizándose” hasta desaparecer en los cielos. No fue sino hasta que los europeos acuñaron el término, que nació la palabra alcohol.

Muchos alquimistas de la edad media a pesar de ser llamados charlatanes, eran científicos serios. Los alquimistas realizaron importantes aportaciones a sus tiempos como la pólvora, tinta, cosméticos, cerámicas, cristales, medicinas; además, impulsaron la metalurgia y comenzaron a destilar alcoholes.

En un principio se le otorgó el nombre Aqua Vitae al alcohol etílico resultante de la destilación durante la búsqueda del elixir de vida. En el s.XIII, el médico y alquimista Arnau de Villanova publicó el primer tratado sobre la destilación del vino y sustancias espirituosas. Años después Raymond Lluly, quien era discípulo y colega de Arnau, en sus intentos por descubrir el Aqua Vitae, continua produciendo brandy.

El agua de vida se preparaba con el fin de curar enfermedades del cuerpo y de la mente, así como para levantar el espíritu. En muchos casos, el sabor del elixir no agradaba del todo, por lo que si era destinado a ser bebido se agregaban frutas y hierbas maceradas, fue así como nacieron los primeros licores. El Aqua Vitae es la primera aparición de las bebidas espirituosas en la historia del alcohol y fue conocida con otros nombres, whisky en Irlanda, genever en Holanda, “eau de vie” en francés.

Historia de la alquimia

Cuentan las leyendas que las bases de la alquimia se escribieron hace 40,000 años por Thot, el dios egipcio de la sabiduría, el tiempo, los sueños, la música, la escritura y la magia. Se dice que Thot reinó Egipto durante 16,000 años y cuando se fue, construyó la Gran Pirámide, donde dejó su legado.  De entre lo más elevado de su gente, escogió a algunos pocos para resguardar los registros de todo su conocimiento.Con el tiempo, los descendientes de los guardianes se convirtieron en los sacerdotes de las pirámides.

Se dice que durante eras posteriores el ego (yo) de Thot pasó al cuerpo del hombre  y encarnó tres vidas. Durante la última se le conoció con el nombre de Hermes Trismegisto y fue él quien entre muchas otras obras escribió las Tablas de Esmeralda o Herméticas, las cuales contienen el secreto de la perfección, el arte de La Gran Obra.

Aproximadamente 130 años a.C. grupos de sacerdotes salieron de Egipto a otras partes del mundo, llevando consigo el legado del conocimiento adquirido. El grupo particular de magos y sacerdotes que resguardaban las Tablas de Esmeralda partieron en un navío por el Atlántico rumbo a América del Sur donde se encontraron con la civilización maya, la cual les recordaba mucho a la sabiduría antigua. Los sacerdotes se quedaron en estas tierras y para el s. X, los mayas quienes se habían establecido a lo largo del Caribe, especialmente en Yucatán colocaron las Tablas en el Templo del Dios Sol. Allí permanecieron hasta la conquista de los españoles, época en la que se olvidaron los tesoros de los templos. Con el paso del tiempo, las Tablas de Esmeralda fueron regresadas a la Gran Pirámide, donde pertenecen.

La Filosofía del Alquimista

Las Tablas de Esmeralda son consideran la base de la filosofía greco romana y la alquimia occidental. La filosofía hermética está descrita en la segunda Tabla de Esmeralda de la siguiente manera: “en verdad ciertamente y sin duda, todo lo que está abajo es como lo que está arriba, y todo lo que está arriba es como lo que está abajo, para realizar los milagros de una cosa”; es decir, el Universo o macrocosmos ejerce su influencia sobre el microcosmos, el ser humano.

Fue durante la antigua Roma y Grecia que los primeros filósofos basados en los textos herméticos, comenzaron a reflexionar acerca del hombre y su entorno. Se sostenía en ese entonces, la teoría de que todo se constituye por una sustancia única hecha de pequeñas partículas de los cuatro elementos o materias base: agua, tierra, aire y fuego. Bajo estos paradigmas y con el conocimiento heredado, los alquimistas de la edad media (s.V al s.XV) se propusieron dos objetivos primordiales:

  1. Encontrar el elixir de la vida que curase todas las enfermedades y otorgara la inmortalidad.

  2. Hallar la manera de transmutar metales comunes a oro y plata.

Los alquimistas entonces comenzaron su incesante búsqueda por llevar a cabo La Gran Obra y encontrar la Piedra Filosofal, sustancia capaz de llevar acabo ambas intenciones. Los experimentos que realizaron estos científicos, se basaban en la creencia de que la precisa alteración del orden y proporción de los cuatro elementos base les haría encontrar la sustancia mística.

La verdadera magia del alquimista consiste en descifrar el lenguaje de lo etéreo.

Desde el punto de vista metafísico, la transmutación de los metales y la búsqueda de la inmortalidad simbolizan el deseo interno de alcanzar la perfección.

A pesar de que los antiguos alquimistas no hayan logrado encontrar la piedra filosofal, definitivamente sus aportaciones fueron un gran inicio para la historia del alcohol que se ha transformado y continúa creciendo día con día. Y de esta manera el ser humano continúa transformando el alma de plantas en experiencias embriagantes que nos siguen dejando maravillados a todos los amantes del buen beber.

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