Gastronomía

Experiencias gastronómicas

El inicio

La alimentación es una de las bases fundamentales del ser humano para poder sobrevivir. En la prehistoria tener comida en la boca sin importar su condición era más que suficiente, pero con el paso de tiempo se fueron descubriendo especias, frutos, animales he incluso maneras de como procesar los alimentos. Como por ejemplo, el que dio comienzo a la trasformación, el fuego. Este elemento fue el inicio del cambio, gracias a su descubrimiento se pudieron  modificar productos que en su estado natural no son comestibles; además ayuda a la eliminación de bacterias, parásitos y hongos nocivos para la salud. En la actualidad la gastronomía ha tenido un evolución constate tomando en cuenta sus antecedentes, ha tenido un gran cambio a comparación de lo que esta ofrece actualmente.

Con el paso del tiempo, el comer se ha convertido más en un gusto que necesidad, por ejemplo, en la antigüedad se organizaban grandes banquetes para los reyes y emperadores, decorados con vajillas de oro o plata donde se exhibían exquisitos manjares elaborados por sus cocineros, acompañados de los mejores vinos y licores con el fin de satisfacer su exigente paladar.

¿Qué es una experiencia gastronómica?

Hoy en día los restaurantes y chefs buscan formas innovadoras de cómo sorprender a sus clientes, esto se consigue ofreciendo algo más que solo un menú de alimentos y bebidas, se necesita envolver al comensal en una serie de sensaciones, tanto física como psicológica, buscando estimular todos tus sentidos; vista, olfato, tacto, oído y gusto; además de conectarlo con sus emociones y sentimientos, esto se logra manipulando diversos factores como:

El ambiente

Juega un papel fundamental, pues determina la comodidad física del comensal. Hace referencia a la ambientación musical, volumen, decoración, iluminación, temperatura y atmósfera.

El servicio

Ofrece las relaciones interpersonales con los comensales, además armoniza la secuencia de los alimentos y bebidas.

El menú

Abordará al comensal en un viaje sensorial, desde que el platillo o bebida llegue a su mesa, observará las dimensiones y formas; además del contraste de colores que lo adorna. Por otro lado, el comensal comenzará a percibir los aromas y perfumes que se liberan de lo que beba y coma. Al primer bocado sentirá las texturas que acompañadas de la frescura o calidez estimularán su paladar y sentidos. La experiencia finaliza hasta que el comensal se retira.

La unión de estos factores crea una verdadera experiencia gastronómica.